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El Taller de Siscia

(actualmente Sisak, Croacia)

No es fácil trazar un esquema del funcionamiento de esta ceca durante el principado de Probo ya que, como señala Webb [1], parece que hubo transferencia de personal a este taller procedente de los talleres de Ticinum y Serdica. Es por ello que a veces resulta difícil atribuir correctamente las monedas a una u otra ceca. La clasificación de Pink que, a falta de otro estudio más reciente y fiable, venimos siguiendo para algunos talleres, es bastante insegura para atribuir en ocasiones una moneda a alguna de las emisiones de esta ceca. No obstante, la seguiremos al no contar con nada mejor por el momento y así el cuadro que mostramos abajo se basa en la sistematización por Mairat del trabajo de Pink. Debemos reseñar, no obstante, que  la primera emisión que Pink atribuyó al año 276 debe atribuirse al año siguiente.

Los cuños de las monedas de la primera emisión se deben, con toda probabilidad, a grabadores venidos de Cyzicus y Serdica con el ejercito del nuevo emperador, que acamparía en Siscia en la primavera del año 277, permaneciendo el emperador en la villa durante todo el mes de abril. A pesar de ello, las tres primeras emisiones que se pusieron en circulación en dicho año no son las más cuantiosas en número de piezas emitidas, habiéndose producido emisiones especiales de medallones. Durante el período en el que se acuñaron estas tres primeras emisiones, el taller funcionó con cinco oficinas marcadas en las monedas con numeración griega.

La cuarta emisión es la de menor valor artístico, con excepciones. El taller funciona ya en este momento con seis oficinas que se indican en las monedas con caracteres latinos: P a VI con P, S, T, Q,  V y VI.

A ella sigue una quinta emisión en el año 278, producida por las mismas oficinas que la anterior, y que, marcada por el retorno de Probo a la ciudad hacia el fin del otoño de 278, nos ofrece tipos conmemorativos que celebran el fin de las operaciones militares con la pacificación de la Galia y  Retia.

Poco hay que destacar de la sexta emisión, en la que permanece invariable el número de oficinas emisoras que se identifican de igual forma que en la anterior emisión.

La séptima emisión es con mucho la más abundante e importante, representa casi la mitad de la producción de la ceca y para ella el número de oficinas debió aumentarse a siete, que se indican con caracteres latinos P a VII.

También siete oficinas acuñaron la octava emisión, identificándose en este caso con numerales griegos de A a Z.

Para la novena y última emisión del año 282, solo parece que estuvieron activas la primera, segunda y tercera oficina, identificadas con caracteres latinos.

El cuadro de emisiones, según la clasificación de Pink, publicado por Mairat (ver bibliografía) con alguna corrección nuestra es:

 Leyendas del anverso  (títulos) más utilizados según el trabajo de Karl Pink.

1 : IMP C M AVR PROBVS AVG
2 : IMP C M AVR PROBVS P AVG
3 : IMP C M AVR PROBVS P F AVG
4 : VIRTVS PROBI AVG
5 : IMP C PROBVS P F AVG
6 : IMP C PROBVS P AVG
7 : IMP C PROBVS AVG
8 : IMP PROBVS P F AVG
9 : IMP PROBVS P AVG
10 : IMP PROBVS AVG
11 : PROBVS P F AVG
12 : PROBVS P AVG
13 : PROBVS AVG
14 : IMP PROBVS INV AVG
15 : IMP C M PROBVS INVICT AVG
16 : IMP C M PROBVS INVICT P AVG

Como hemos apuntado antes, parece que hubo transferencia de personal entre los talleres de Ticinum, Siscia y Serdica, aunque hay opiniones divergentes y nada seguro sobre este tema. Es cierto, sin embargo, que Siscia llegó a trabajar con siete oficinas, aunque la séptima parece que estuvo operativa sólo una parte del reinado de Probo. También sabemos que en Serdica estuvieron funcionando sólo cuatro oficinas y que el taller estuvo cerrado durante un período de 3 años justo a la mitad del reinado. Pues bien, este período viene a coincidir con la apertura de la séptima oficina de Siscia, por lo que no es descabellado suponer que esta oficina se formó con personal transferido del taller cerrado de Serdica. [2]  Estas transferencias de obreros explicarían las similitudes de estilo, especialmente entre Ticinum y Siscia, y la violación de ciertas convenciones para tratarse de una ceca europea, ya que se utiliza la numeración griega junto a la latina, y la marca XXI aparece indistintamente transcrita por los numerales griegos KA, típicos de Serdica, en las emisiones segunda (277) y séptima (año 280).

La epigrafía de Siscia merece algún comentario que puede resultar muy útil a la hora de atribuir una moneda concreta a este taller. Comparándola con la de los talleres de los que, según todo apunta, recibió personal, debemos señalar en principio que la letra de las leyendas es quizás menos cuidada que la de Ticinum, sobre todo en la primera parte del reinado, pero esto duró poco y avanzado el mismo puede decirse, por ejemplo, que la forma de la A y de la V es absolutamente similar en ambos talleres. Sin embargo, se encuentran diferencias en la letra M, pues  en Ticinun los dos trazos diagonales que unen los trazos verticales arrancan por debajo de los refuerzos superiores de los trazos verticales. Parece que la V que forman esos trazos diagonales se superpone, por así decirlo, sobre los palotes verticales. En Siscia, sin embargo, las diagonales están en el mismo plano que los refuerzos y a menudo parecen surgir de los refuerzos de las barras verticales.

 

Esta forma típica, que se observa en las tres primeras fotografías de la ilustración de arriba, es muy  persistente en Siscia, aunque no aparece siempre. Encontraremos ocasionalmente emes de similar forma en Roma, pero no en Ticinum. También es distinta la forma de la M en Serdica. Allí se parece a una N ya que las barras diagonales nacen muy bajas dándole ese aspecto muchas veces, como se observa en las dos fotografías que siguen tomadas del anverso de dos antoninianos distintos de Serdica.

Sí resulta muy característica en Siscia la peculiar forma de la G, como ya tuvo ocasión de hacer notar Alfödi [3]. La curva de la letra, en su parte inferior, es muy alargada y termina estrechándose hacia su extremo, pero antes de terminar, se coloca sobre ella la cuña típica de la letra o trazo vertical que la diferencia de la C, pero, repetimos, antes de terminar, no en el extremo como estamos habituados a ver. Esta forma de la letra no aparece en ninguna de las otras cecas. Sin embargo, no quiere esto decir que la G adopte siempre y necesariamente esa forma en Siscia. Desgraciadamente para la labor de atribución de una moneda a ese taller, no es así, pues hay ejemplares indudablemente de Siscia que muestran G de distinta factura.

En la siguiente moneda la G de AVG al final de la leyenda de anverso adopta la forma típica de G de Siscia:

Detalle:

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[1] RIC Vol. V, part. 2. Op. cit. pag. 7

[2] En este sentido, Alföldi, Blatter für Münzfreunde, 1923. citado en RIC V, pag. 7.

[3] Op. cit. pag. 8.